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Colocación de férula de yeso

Colocación de férulas de yeso para lesiones menores

Introducción

La colocación de una férula de yeso es una práctica muy habitual en enfermería y consiste en la superposición de varias capas de yeso con el objetivo de conseguir la inmovilización de un miembro. Se utilizan para tratar lesiones menores, cuando existe un edema en una fractura o para servir de apoyo a un yeso cerrado.

Hay dos tipos de yeso según su manera de colocación:

  • Abierto: también llamado férula, lo coloca el personal de enfermería.
  • Cerrado: lo colocan los traumatólogos.

Material

  • Venda tubular.
  • Venda de algodón.
  • Venda de yeso.
  • Esparadrapo.
  • Tijeras.
  • Venda de crepé.
  • Guantes.
  • Cubeta con agua tibia.

Procedimiento

Antes de empezar a preparar el material, tendremos en cuenta varias cuestiones, como el grosor del miembro que vamos a enyesar y que el paciente esté en una posición cómoda y a la vez funcional.

Empezaremos preparando la protección de la piel, para lo cual colocaremos la venda tubular en el miembro a enyesar. Esta venda será más larga que la férula, porque, al finalizar, la doblaremos sobre el yeso. Luego vendaremos con la de algodón, colocando más en las zonas donde haya prominencias óseas.

Mediremos la longitud de la férula y en una superficie plana iremos haciendo dobleces repetidamente. En los adultos usaremos de 12 a 15 capas y en los niños de 6 a 8. Cogeremos la venda de yeso por sus extremos y la introduciremos en la cubeta de agua, esperaremos unos segundos y luego, al sacarla, la estiraremos y la dejaremos colgando para retirar el exceso de agua con dos dedos.

A continuación, la colocaremos en el miembro correspondiente y la adaptaremos moldeándola con las palmas de las manos, nunca con los dedos. Así evitaremos arrugas o marcas que puedan desembocar en lesiones por decúbito. Con las tijeras recortaremos los trozos de yeso sobrantes, ajustando lo mejor posible la férula al miembro.

Para finalizar, vendaremos el miembro con la venda elástica de crepé y lo fijaremos bien. No haremos demasiada presión para evitar constricción local. El extremo final de la venda lo pegaremos con esparadrapo.

Tipos de férula más habituales

  • Braquial: se coloca en la cara posterior dos dedos por debajo de la línea axilar y por la cara dorsal del antebrazo hasta las articulaciones metacarpo-falángicas, dejándolas libres. El codo se coloca en flexión de 90º y el antebrazo en pronosupinación media. Se utiliza en las lesiones de codo, antebrazo y muñeca.
  • Antebraquial: se coloca dos dedos por debajo de la flexura del codo hasta las articulaciones metacarpo-falángicas. Va por la cara dorsal y permite la flexión y extensión de los dedos. Se utiliza en lesiones de muñeca y mano.
  • Inguinopédica: se coloca en la cara dorsal del miembro inferior, desde el pliege del gluteo hasta cubrir los dedos de los pies. La rodilla se mantiene un poco en flexión y el tobillo a 90º. Se utiliza en lesiones de muslo, rodilla y pierna.
  • Suropédica: se coloca en la cara dorsal de la pierna, desde el hueco poplíteo de la rodilla hasta cubrir los dedos de los pies. El tobillo se mantiene a 90º. Se utliza en lesiones de tobillo y pie.

Recomendaciones al paciente

  • Pediremos al paciente que tenga especial cuidado con el yeso durante las próximas 48 horas, ya que es el tiempo que tarda en secar y podría romperse.
  • Le indicaremos que si nota molestia, dolor, presión u hormigueo en el miembro, acuda a su Centro de Salud para que le revisen la férula.
  • Si se le rompiese la férula, deberá acudir a su Centro de Salud, para que se la coloquen de nuevo.

Complicaciones

  • Síndrome de compresión: Ocurre cuando el yeso está más apretado de lo normal y comprime el miembro.
  • Escara por decúbito: Es el resultado de un roce excesivo.
  • Edema de ventana: Se produce al colocar el yeso a una altura inadecuada, por lo que el miembro tendrá menos riego sanguíneo. Suele ocurrir con los yesos que colocamos en manos y pies.